La paritaria de la Administración Pública Nacional concluyó con posturas contrapuestas entre las dos principales organizaciones gremiales del sector público. El Gobierno nacional estableció un esquema salarial escalonado de cuatro meses que contó con el respaldo de la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN) y el rechazo de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE).
El esquema salarial acordado fija un incremento del 1,9% para septiembre, 1,8% en octubre, 1,6% en noviembre y 1,5% para diciembre. Adicionalmente, la propuesta oficial contempla el pago de una suma fija no remunerativa de $80.000 a liquidarse durante el mes de diciembre.
Debido a que UPCN cuenta con la representación mayoritaria en el marco de la paritaria del Convenio Colectivo de Trabajo General (CCTG 214/06), su firma otorgó la validez formal requerida para aplicar la pauta salarial a todo el personal de la Administración Pública Nacional.
Por su parte, la representación de ATE dejó asentado su rechazo en el acta complementaria de la Comisión Negociadora Central. El gremio argumentó que los porcentajes ofrecidos se ubican por debajo de la inflación proyectada para el período y sostuvo que el salario en el sector público acumula una pérdida de poder adquisitivo del 44% desde el cierre de 2023.
Frente a este escenario, ATE ratificó la implementación de un plan de lucha de alcance nacional, que incluirá asambleas y jornadas de protesta en dependencias del Estado Nacional para insistir con una recomposición salarial de mayor alcance y una suma fija de mayor cuantía.