La Confederación General del Trabajo (CGT) optó por un cambio táctico en su estrategia de protesta y moderó el plan de lucha que tenía previsto para el transcurso de septiembre. La central obrera decidió dejar de lado la movilización callejera que se proyectaba en conjunto con las CTA y conmemoró el Día de la Industria a través de un acto institucional llevado a cabo en su sede histórica de la calle Azopardo.
Durante el encuentro sectorial, los referentes sindicales centraron sus intervenciones en la defensa del empleo registrado y en la necesidad de respaldar la producción nacional frente a las tensiones económicas actuales y las diferencias con los lineamientos del Gobierno nacional.
En paralelo al acto gremial, la conducción de la central obrera canalizó parte de su agenda hacia el diálogo multisectorial, concretando participación en espacios de debate como la Semana Social de la Iglesia con el objetivo de tender puentes con diversos actores sociales e institucionales.