El indicador de riesgo país de la Argentina, elaborado por el banco de inversión J.P. Morgan, cerró en 532 puntos básicos, su valor más elevado registrado en los últimos tres meses. La marca consolidó una racha de trece jornadas financieras consecutivas al alza, en un escenario atravesado por el reacomodamiento de títulos soberanos en dólares y un clima de mayor aversión al riesgo en los mercados emergentes.
La suba del índice responde de manera directa a los descensos observados en las cotizaciones de los títulos públicos de renta fija. Durante las últimas ruedas, los títulos Globales (GD29, GD30, GD35) y Bonares (AL30) mostraron caídas de entre el 1,2% y el 2,5%, afectadas tanto por toma de ganancias en el plano local como por un sesgo conservador de los inversores internacionales frente a la deuda soberana de países en desarrollo.
Comportamiento del mercado cambiario
En contraste con el retroceso del mercado de bonos, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) mantuvo su liquidez en el Mercado Libre de Cambios (MLC). De acuerdo con datos estadísticos de la autoridad monetaria, la entidad cerró la jornada bursátil con un saldo comprador de USD 89 millones, sosteniendo la política de acumulación de reservas internacionales como ancla para la estabilidad financiera.
Perspectivas del sector financiero
Analistas del mercado señalaron que la banda actual de 500 a 530 puntos representa una mejora sustancial en comparación con los registros de años anteriores. Sin embargo, advierten que la persistencia en la suba del riesgo país impone restricciones en el plazo inmediato para la fluidez del regreso de la Argentina a las emisiones de deuda en los mercados internacionales de crédito voluntario.